La identidad Escolapia define la Visión, la Misión, los Valores y la Cultura Organizativa de las Escolapias. Establece el modelo de persona en que se basa nuestro Proyecto Educativo. Nos enraíza en nuestra Tradición, nos fortalece en el presente y nos proyecta hacia el futuro; así mismo ofrece las claves de calidad de nuestra Misión Educativa y sus rasgos distintivos en la sociedad actual.

 

VISIÓN

Como Institución cristiana y educativa nuestra VISIÓN desea ser horizonte creativo, ilusionante, innovador y carismático, que nos impulse y ayude a educar hoy Una Visión que nos abre a nuevos horizontes y nos conduce a una escuela Humanizadora, que enseña a ser persona, que es espacio privilegiado para el desarrollo de todos los aprendizajes, que es cauce de formación, colaboración, apoyo y participación de las familias. Evangelizadora. Una escuela que busca y suscita el diálogo fe-Cultura, que realiza un anuncio explícito de la Buena Noticia y desemboca en la construcción de proyectos de vida. Innovadora. Una escuela que supera la mera transmisión de la información y sumerge a niños y jóvenes en el estudio y la búsqueda; una escuela que prepara a sus alumnos para ser ciudadanos del mundo, que respetan y valoran las diferentes culturas y son capaces de comunicarse en distintas lenguas.

Una escuela interconectada, que educa con nuevas metodologías y nuevas tecnologías.

 

MISIÓN 

La misión escolapia participa de la misión educadora de la Iglesia. Se concreta en: “La educación integral de la infancia y juventud”, en colaboración con las familias, por medio de una escuela humanizadora, evangelizadora e innovadora.

 



VALORES 

Los valores son cualidades que tenemos como Institución Escolapias, configuran nuestra identidad y nos orientan ante las decisiones o retos del futuro en ellos subyace una lectura concreta y carismática de la realidad, inspirada en la concepción transcendente del mundo, la vida y la persona.

 

Los valores significativos de la identidad escolapia son:

-       Amor a los niños: respeto, comprensión, acompañamiento y especial atención a los más desfavorecidos.

-       Alegría: entusiasmo y sentido de fiesta.

-       Sencillez y humildad: cercanía y cordialidad en el trato, con una atención personalizada.

-       Paciencia: acompañar, saber esperar cada proceso y saber escuchar.

-       Búsqueda de la verdad: coherencia, objetividad, sentido crítico y apertura.

-       Responsabilidad: escuerzo y dedicación al trabajo bien hecho.

-       Preparación profesional: innovación y formación permanente.

-       Trabajo en equipo: dialogo, corresponsabilidad y confianza en las personas.

-       Justicia: equidad, solidaridad y compromiso.

-       Libertad: autonomía, respeto, tolerancia y capacidad de riesgo.

-       Transcendencia: interioridad, escucha, gratuidad y libre adhesión a Jesús.

 

 

CARÁCTER PROPIO:

Estos son los rasgos principales de nuestro Carácter Propio:

-       Acompañar a la persona en su proceso de crecimiento, valorando su singularidad con respeto, apoyo y cercanía.

-       Potenciar la formación integral y armónica en todas las dimensiones de la persona, en todas las etapas y situaciones de la vida.

-       Ofrecer una evangelización progresiva que favorezca la libre adhesión personal a Jesucristo.

-       Promoción de la mujer y la familia.

-       Una educación abierta a toda persona para educar en igualdad de derechos y dignidad.

-       Una educación que valora el núcleo familiar como ámbito done se aprende a amar y ser amado.

-       Educación popular, que acoge la diversidad de culturas y clases sociales, especialmente a quienes más lo necesitan.

-       Educar en el compromiso social para cooperar en la construcción de un orden social nuevo.

-       Pedagogía abierta y flexible, encarnada en el entrono, amplia en contenidos y materias.

-       Formación permanente del personal de los centros buscando la actualización en todos los ámbitos del saber para responder a las necesidades educativas de hoy.

-       “Piedad y Letras” es la expresión del estilo educativo escolapio concebido como síntesis entre formación cristina y promoción humana, entre fe y cultura.