Formar en los valores promulgados en el Evangelio, tratando de configurar personas “para los demás”, sensibles a lo que ocurre en el mundo y con deseos de mejorarlo, utilizando para ello el “método” inspirado en San José de Calasanz. Permanecer abiertos a la diversidad. Permitir y favorecer el ingreso al Centro de todo tipo de alumnos, eliminando barreras de discriminación por razón de sexo, raza, religión o clase social. Ser un Centro de prestigio. Lograr un reconocimiento social, basado en la excelencia académica y humana de nuestros alumnos y la satisfacción de las familias, pero también para lograr una mejor integración social. Perseguir la excelencia formativa. Dotar a los alumnos de los conocimientos, habilidades y valores necesarios para maximizar sus probabilidades de éxito profesional y personal, utilizando una metodología acorde a los tiempos. Tenemos que ofrecer a los alumnos y familias más de lo que esperan recibir, con independencia de la clase social a la que pertenezca.